LAS VIVIENDAS DE LA NUEVA NORMALIDAD

 ¿COMO SERÁ LA VIVIENDA DESPUÉS DEL COVID?

La sociedad post-covid ha creado una nueva necesidad de espacios dentro de la vivienda derivado de un cambio en la manera de vivir en nuestro hogar, antes valorábamos positivamente espacios bien sectorizados y diferenciados, ahora se apuesta por ambientes versátiles y polivalentes ya que muchas de nuestras actividades familiares se realizan en un mismo lugar, de tal manera que necesitaremos estancias en las que poder trabajar, estudiar, hacer deporte o tener un espacio para el ocio y el descanso.

Hemos visto que las viviendas después del covid-19 tenderán a cambiar su distribución, pero también su funcionalidad y perspectiva con el fin de garantizar una mejor calidad. Una cualidad de las viviendas fundamental para el cumplimiento de estos estándares, es la supresión de barreras arquitectónicas en favor de una mejora de la accesibilidad.

Según diversas encuestas, lo más demandado ha sido los espacios en contacto con el exterior como terrazas, jardines, patios y azoteas, en definitiva, viviendas con una mayor relación entre el interior y el exterior.

TU REFUGIO DURANTE EL CONFINAMIENTO


Con el COVID-19 nos hemos empezado a plantear cosas de nuestra casa que jamás hubiéramos ni imaginado. La realidad se impone y este coronavirus ha llegado para cambiar el modo en que vivimos, también, en nuestras cuatro paredes.

Este seguramente no será el único confinamiento al que deberemos hacer frente. Hasta que no haya una vacuna eficaz contra el COVID-19, nuestras casas deberán estar preparadas para próximos confinamientos.

- Reorganizar el recibidor ya que la entrada es crucial para marcar la frontera al virus (1)

La despensa en tiempos de COVID-19, se debe adaptar a las necesidades actuales, necesitamos más superficie de almacenaje para nuestros alimentos, y optimizar el espacio de la despensa y reorganizar los alimentos por funciones o actividades (desayuno, aperitivo…) (2)

Deporte en casa. Buscar un lugar adecuado para montar nuestro gimnasio en casa, un espacio flexible.  (3)

- Teletrabajo, ha transformado rincones de la vivienda transformándola en zonas de trabajo donde rendir durante la jornada laboral. (4)

Rincón para tus aficiones. Déjalas entrar en casa. Es importante guardar un espacio, por mínimo que sea, para desempeñar tu hobby. Es importante para la distracción. (5)

Espacio exterior. Las terrazas, los patios, balcones…, los grandes protagonistas durante el confinamiento. En espacios exteriores pequeños es recomendable utilizar el mobiliario pegable. Se trata también de un espacio polivalente ya que se puede utilizar para todas las actividades que podamos realizar dentro de la vivienda, siempre que por dimensiones, el espacio lo permita. (6)

                                            (1)                                                          (2)                                                           (3)


                                                                 (4)                                           (5)                                                    (6) 


 RESILENTE, COLABORATIVO Y ECOLÓGICO

La vivienda no es solo lo que nos ofrece el mercado inmobiliario.

La resilencia hace posible escapar del determinismo. Es un canto a la libertad de imaginar que las cosas pueden ser de otra manera y que, sólo si se sueñan, pueden hacerse realidad.

La resilencia explica cómo las personas somos capaces de sobreponernos a traumas, estrés y riesgos en un momento determinado en nuestra vida.

Se empieza a trasladar este concepto a la arquitectura y el urbanismo. Al abordar la resiliencia en la vivienda, enmarcamos el concepto en dos dimensiones. La primera, ofrece futuros posibles sobre la manera de vivir frente a la inercia que nos arrastra hacia las lógicas establecidas como tener al menos un coche por hogar, una vivienda en propiedad individual o el hecho de que el edificio se construya de un material determinado. Hacer lo contrario supone un ejercicio de resiliencia.

No sólo se trata de apostar por una arquitectura ecológica.

También se puede resaltar el concepto en un edificio de viviendas colaborativas. Este modelo tiene un fuerte carácter social, los espacios y todos los equipamientos asociados están entendidos como los sistemas sociales, y crea relaciones entre las personas entre esos espacios.

No obstante, la introducción de lo común y la cultura colaborativa no invalida lo privado y lo individual.

La resiliencia está en las personas, pero se multiplica exponencialmente en las organizaciones y en los grupos. Ese es el valor de un cohousing frente a una comunidad de vecinos desconectada, concebida como un almacén de individualidades.

Resulta esperanzador ver la cantidad de casos de personas que se han conocido desde sus balcones o a través de una nota en la escalera. Es el vivo ejemplo de que, durante el confinamiento, en una vivienda colaboratica también funcionan los cuidados: juntos pero no revueltos, respetando las distancias, las medidas higiénicas y turnando los espacios comunes. 

UNA CASA FUERA DE LA CIUDAD PARA EL PRÓXIMO CONFINAMIENTO

La gente está demandando viviendas con terraza o acceso a zonas comunitarias que les permitan tener una mayor libertad de movimiento y de espacio libre.

Se ha detectado un aumento de interés en la calificación energética de la vivienda. Era algo que estaba ahí, pero al que solo un porcentaje residual le daba importancia. Ahora la gente se ha pasado una temporada encerrada en sus casas 24 horas al día y ha descubierto no solo el gasto energético que supone calentar una vivienda, sino la importancia de un buen aislamiento acústico.

La gente que puede teletrabajar y que está viendo que después de que pase la pandemia va a continuar teletrabajando lo considera un factor positivo más para salir de una gran ciudad. El teletrabajo va a marcar mucho el sitio en el que vivamos, ya que no hará falta vivir cerca de la oficina y esto dará más libertad para salir de las ciudades e irse a vivir a zonas más alejadas.

LA VIVIENDA 'HECHA' PARA EL TELETRABAJO

El confinamiento ha abierto la demanda de un tipo de unidad residencial con peculiaridades; fuentes del sector apuntan tanto a un furor inicial que podría aplacarse como a una tendencia permanente.

Espacios con conectividad para ser eventualmente utilizadas en videoconferencias, culto al cuidado por la iluminación y margen para elementos como una nevera, escáneres e impresoras.

Cuando hablamos de viviendas pensadas para el teletrabajo hablamos de esos espacios específicos, pero también de un conjunto de cosas que desea aquel que quiere estar preparado para otro confinamiento y/o afrontar una situación como la actual que pueda eventualmente empeorar. Esto aplica al que busca seguridad y busca, por eso, casa en las afueras. Paralelamente, está el tema de la conciliación familiar, se busca estructurar las casas para preservar la intimidad de quien teletrabaja cuando lo hace.

Es fundamental tener un espacio fijo de trabajo, entrada de luz natural y ventilación adecuada, así como que sea un espacio con suficiente aislamiento de ruido y consumo energético que asegure confort térmico. Todo esto debe ir acompañado de espacios que permitan esa conciliación laboral y familiar, priorizándose así el tamaño de la vivienda, la luz o la terraza frente a otros elementos como la ubicación.

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